Ley de bebidas alcoholicas del Estado de San Luis Potosi

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LEY DE BEBIDAS ALCOHOLlCAS DEL ESTADO DE SAN LUIS POTOSI

TEXTO ORIGINAL.

Ley publicada en la Edición Extraordinaria del Periódico Oficial del Estado de San Luis Potosí, el jueves 29 de diciembre de 2005.

C.P. Marcelo de los Santos Fraga, Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de San Luis Potosí, a sus habitantes sabed: Que el Congreso del Estado ha Decretado lo siguiente:

DECRETO 409

LA QUINCUAGESIMA SEPTIMA LEGISLATURA CONSTITUCIONAL DEL ESTADO LIBRE Y SOBERANO DE SAN LUIS POTOSI, DECRETA LO SIGUIENTE:

EXPOSICION DE MOTIVOS

Legislar es dar o establecer leyes; por tanto, el legislador es aquél que da o establece leyes; para Marco Tulio Cicerón el legislador es el "hacedor de las leyes, y debe procurar que éstas sean derechas y cumplidas". El legislador debe ser: "entendido para saber departir el derecho de tuerto, y no haber vergüenza en mudar y enmendar sus leyes cuando entendiere o le mostraren razón por qué lo deba hacer; que el que a los otros ha de enderezar y enmendar, que lo sepa hacer así como cuando errare". En efecto, así debe ser por naturaleza el "hacedor de leyes", porque éstas "se han inventado para el bien de los ciudadanos, conservación de las ciudades, tranquilidad y bienestar de todos... por lo cual, claramente se ve que la palabra ley, bien entendida encierra el propósito y la necesidad de legislar lo justo y lo recto". Y, como la ley positiva es obra del ser humano, jamás será perfecta, pero siempre será perfectible; por consiguiente, el legislador debe estar perceptivo y abierto a los cambios que la sociedad experimenta, para incorporarlos con oportunidad y prudencia a las leyes indispensables para preservar el equilibrio entre el bien colectivo y el bien de los particulares.

Y es ésta y no otra la razón por la que se estudió y analizó la Ley de Bebidas Alcohólicas, por el que se concluyó que es menester ampliar el objeto de la ley, ya que anteriormente se determinaba únicamente la regulación de la venta y consumo, dejando de lado la distribución, el suministro, la prevención y el combate del abuso en el consumo de bebidas alcohólicas; además, de regular la distribución de bebidas alcohólicas en el Estado.

Era necesario definir los conceptos y términos que esta Ley refiere, a fin de evitar que sea confusa y, por lo tanto, aplicada injustamente o malinterpretada para su beneficio por los destinatarios. Es así como se incluye un artículo que puntualiza tanto las actividades de los establecimientos, como define acepciones que aún cuando son usadas en la práctica, no hay certeza en el significado de los mismos; un ejemplo de ello: "barra libre", "bebida adulterada", "bebida alcohólica potable", clasificación, establecimiento, licencia, modalidad, suministro, titular de la licencia, entre otros.

Cambia el fin para el que se expiden las licencias, sustituyendo la "comercialización", que es un concepto amplio, que se presta a malinterpretar el ordenamiento, por el de venta, consumo y suministro, siendo de esta manera más específico y concreto.

Esta nueva Ley deriva de las exigencias de una sociedad dinámica, que exige una respuesta que satisfaga los planteamientos de los destinatarios de la norma; y de la necesidad de actualizar la legislación para que de una manera armónica y congruente fortalezca su operatividad y, a la vez, determine de manera clara y precisa las autoridades y atribuciones encargadas de su aplicación.

Refiriéndonos a las, autoridades, se dedica un capítulo a las estatales y municipales, determinando que estas últimas se auxiliarán de las ejidales y comunales, así como de las autoridades de los pueblos indígenas en los municipios en los que haya. Se definen las atribuciones de cada una, para clarificar el marco jurídico de actuación del Ejecutivo y los ayuntamientos, en el ámbito de sus respectivas competencias.

En consideración a las acciones que deben efectuarse con el respaldo presupuestal, tanto del Ejecutivo, como de los ayuntamientos, y con la finalidad de constreñir a dichas autoridades, se establece en el artículo 9º las obligaciones en materia de prevención en el abuso del consumo de bebidas alcohólicas, en virtud de que es preventiva y no correctivamente como se disminuye esta problemática social.

Las zonas indígenas de nuestro Estado presentan un grave problema de alcoholismo, por ello se considera la inclusión de las autoridades ejidales, comunales e indígenas, con la opinión de la asamblea, para resolver problemas de seguridad, de acuerdo a sus usos y costumbres, agregándose además la obligación para que las autoridades cubran las expectativas en la vigilancia en las regiones que así se requiera. Asimismo, se les otorga facultad para opinar sobre la expedición de licencias en sus comunidades.

Para dar participación a la ciudadanía se crea el consejo municipal de horarios para la venta y consumo de bebidas alcohólicas, el que emite precisamente la opinión en lo que respecta a los horarios de venta, consumo y suministro de bebidas alcohólicas; ya que es la sociedad precisamente la que tiene el conocimiento palpable de los requerimientos y comportamientos de sus integrantes. Se señala además su integración y las atribuciones del mismo.

Se clasifica a los establecimientos en las siguientes formas:

Dedicados a la venta y suministro de bebidas alcohólicas, para consumo inmediato dentro de los mismos.

Los que en forma accesoria puede autorizarse la venta y suministro de bebidas alcohólicas, para consumo inmediato dentro de los mismos.

Aquellos en que puede autorizarse en forma eventual y transitoria la venta y suministro de bebidas alcohólicas, para consumo inmediato dentro de los mismos.

En los que puede autorizarse el almacenaje, la venta de bebidas alcohólicas en envase cerrado para llevar.

Clasificación que en la práctica hará eficiente la operatividad y evitará confusiones en la aplicación de este texto legal. Ha de destacarse que se hace obligatorio para los restaurantes y restaurantes bar, que el funcionamiento de los mismos será por lo menos seis días a la semana, prohibiendo además el cobro por el acceso a los mismos, esto obedece a que proliferan en la actualidad establecimientos que se denominan "restaurantes o restaurantes - bar" que sólo funcionan en fines de semana, es decir, viernes y sábados, lo que origina una competencia desleal frente a aquéllos que invierten, generan empleo y hacen de esta actividad su fuente de ingreso.

Se suprime el vocablo, permiso, por el de licencia; que además de ser el correcto, unifica el concepto evitándose las confusiones.

Se agrega el concepto de licencia para la degustación, definiendo además el término de su autorización; y cuya expedición se ha hecho necesaria, toda vez que es mediante la promoción de los productos que los distribuidores y productores dan a conocer los mismos mediante su degustación.

Además, se hace énfasis en lo que se refiere a que las licencias sólo serán válidas en el domicilio para el que se extendió la licencia.

Se establece la restricción para los servidores públicos estatales o municipales, que intervengan en la expedición de licencias, a fin de que no sean titulares de licencia para venta y suministro de bebidas alcohólicas, previniendo la corrupción, el nepotismo y la práctica de los llamados presta nombres para la obtención de licencias. Tratándose de aquellos solicitantes que tienen antecedentes por determinados delitos, se previene la reincidencia, esto no contraviene el sentido de la readaptación, toda vez que existen otras formas honestas de ganarse la vida.

Se amplía la distancia que debe existir entre billares, boliches, cervecerías, centros nocturnos, depósitos, licorerías o vinaterías y pulquerías, respecto de planteles educativos, cementerios, templos, industrias, mercados, zonas industriales, instituciones de beneficencia pública, hospitales, sindicatos, oficinas de partidos políticos y centros donde se practique el deporte amateur, exceptuando los centros o clubes sociales, deportivos o recreativos que dentro de sus instalaciones cuenten con áreas destinadas para estas clasificaciones. Esta disposición tiene como finalidad la de darle seguridad a las personas, que por cualquier circunstancia acuden a los lugares ya señalados. Concatenado a este tema, se define la forma en que se habrá de medir la distancia, del establecimiento con venta, consumo o suministro de bebidas alcohólicas, respecto de edificios, lugares, instituciones o centros en que para algún fin se reúnan personas o grupos de ellas.

En el artículo que señala los requisitos para a expedición de licencias, se marcan aquellos que habrá de recabar la autoridad correspondiente, estableciéndole términos para la que los expida, constriñéndola a la respuesta, en un plazo determinado, dando paso así a la simplificación administrativa, y a que el solicitante de las licencias tenga la certeza que los dictámenes u opiniones técnicas, serán expedidas conforme a derecho y sin requisitos extraordinarios.

Se agrega aquí un requisito para el solicitante, que es la carta de antecedentes no penales, que no vulnera las garantías del mismo, toda vez que ésta siempre es menester presentarla al momento de solicitar cualquier empleo.

Se cambia el concepto de revalidación, por el de refrendo, esto con la finalidad de ser congruentes con la Ley de Hacienda para el Estado de San Luis Potosí.

Se da la opción al titular de la licencia de señalar un beneficiario en la misma, en el supuesto de su defunción, a fin de que si el designado sigue cumpliendo los requisitos necesarios, se le expida una nueva licencia. Esta disposición nace...

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